Conocer el esquema cuadro eléctrico vivienda es necesario para comprender la distribución y protección de la energía en tu hogar. Esto te permitirá gestionar con seguridad la instalación eléctrica de tu vivienda, identificar posibles averías, y tomar medidas para proteger tus aparatos eléctricos y el sistema en general.
A continuación, te ofrecemos una guía completa que abarca desde qué es un cuadro eléctrico hasta cómo asegurar su correcta manipulación y mantenimiento.
¿Qué es un cuadro eléctrico y para qué sirve?
El cuadro eléctrico de una vivienda es el punto principal de la distribución de energía en tu hogar. Este dispositivo, también es conocido como cuadro de luz o cuadro general de mando y protección.
Su función principal es la de distribuir la energía a las diferentes zonas y proteger tanto los circuitos y a los aparatos eléctricos como a las personas frente a posibles fallos eléctricos, como cortocircuitos o sobretensiones.
Existen dos categorías principales según el tipo de instalación y la potencia máxima requerida:
- Cuadros monofásicos: viviendas con menor demanda eléctrica (menos de 10 kW de potencia), donde la distribución de energía es sencilla y efectiva. Son los más comunes en hogares y funcionan con una única fase de corriente alterna.
- Cuadros trifásicos: se utilizan en instalaciones que requieren mayor potencia (superior a 10 kW, las más frecuentes son las de 15 kW), para viviendas grandes o locales comerciales.
Ambos tipos cumplen con las normativas establecidas por el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT), asegurando la seguridad y eficiencia de la instalación.
Esquema de un cuadro eléctrico de una vivienda
El esquema típico de un cuadro eléctrico incluye varios elementos clave que trabajan juntos para garantizar el suministro eléctrico seguro y eficiente. Este esquema incluye tanto componentes tradicionales como modernos dependiendo del tipo de instalación eléctrica que tenga la vivienda.
En viviendas antiguas, está compuesto principalmente por fusibles. Estos dispositivos actúan como elementos de protección al fundirse cuando detectan una corriente excesiva, interrumpiendo así el flujo eléctrico para evitar daños mayores en el circuito. Sin embargo, este sistema tiene limitaciones:
- Reemplazo manual: cada vez que un fusible se funde, debe ser reemplazado físicamente, lo que puede resultar poco práctico y más costoso a largo plazo.
- Requiere mayor supervisión: para asegurarse de que todos los fusibles estén en buen estado y funcionando correctamente.
- Riesgo de continuidad del servicio: si no se reemplaza un fusible fundido a tiempo, podría haber interrupciones prolongadas en el suministro eléctrico.
Este tipo de cuadro eléctrico es menos común hoy en día, pero aún puede encontrarse en viviendas antiguas que no han actualizado su instalación eléctrica.
Los cuadros eléctricos modernos han evolucionado significativamente gracias a la incorporación de tecnologías avanzadas que mejoran tanto la seguridad como la facilidad de uso. A continuación, te mostramos una imagen esquemática de un cuadro eléctrico actual que señala cada componente: