Menor coste en el mantenimiento del vehículo
Como hemos mencionado, el GLP produce una combustión más limpia. Esta característica no solo le hace reducir las emisiones, sino que también disminuye la acumulación de residuos en el motor, alargando así la vida útil de componentes como las bujías y el aceite. A largo plazo, esto se traduce en un menor coste de mantenimiento.
Este combustible cumple con los mismos estándares de calidad y seguridad que los carburantes tradicionales. Pero, por otro lado, los depósitos de AutoGas son 20 veces más resistentes y soportan altas presiones sin riesgo. Además, al ser un gas no tóxico ni corrosivo, elimina el peligro de derrames y presenta un bajo rango de inflamabilidad.
Hasta 1.200 km de autonomía
Los vehículos de AutoGas son vehículos bi-fuel. Es decir, cuentan con dos depósitos (gasolina y GLP) que se pueden utilizar indistintamente sin alterar la conducción, proporcionando al automóvil una mayor autonomía, de hasta 1.200 kilómetros. Además, si el depósito de GLP se agota, el vehículo cambia automáticamente al depósito de gasolina sin interrupciones.
La experiencia que vivirás al conducir tu coche de AutoGas será muy similar, y en muchos casos superiores, a cuando llevas un coche con combustibles tradicionales. No solo sabrás que estás usando el carburante alternativo más usado en el mundo y que es respetuoso con nuestro entorno, sino que los beneficios van más allá de la reducción de emisiones, confort de la conducción y reducción de los ruidos.
Pero no solo hablamos de turismos. Las ventajas de GLP pueden aprovecharse también en furgonetas, autobuses o carretillas elevadoras.